Avisos y Órdenes de Desalojo

Ordenes de desalojo

Un aviso de desalojo (o desahucio) se trata de la advertencia o invitación por escrito a desocupar un inmueble, de parte del dueño legítimo de dicha propiedad hacia quien la habita. Por ejemplo: de un arrendatario a un inquilino debido a la violación del contrato de arrendamiento o algún otro acuerdo, esto incluye el no pagar la renta, la causa de molestias a otros inquilinos, daños en la unidad, o bien, el hacer uso de la propiedad rentada para actividades ilegales.

Todo aviso de desalojo deberá describir detalladamente el motivo por el cual se está emitiendo, así como los días de plazo con los que cuenta el inquilino para abandonar el inmueble en cuestión. Si la violación es por falta de pagos (como renta) o por alguna otra cuestión que se pueda corregir y tenga una resolución alterna al desalojo, el aviso deberá especificarlo; sin embargo, habiendo expirado los días de plazo que se le dan al inquilino, el dueño no está obligado a aceptar dicha resolución.

Aviso de desalojo

Si el habitante no ha desalojado, una vez cumplido el plazo establecido en el aviso, el propietario estará en todo su derecho de proceder, mediante una orden de desalojo, con un desahucio.

La orden de desalojo es el último recurso del cual dispone el propietario de un inmueble para resguardar sus intereses y obligar a un ocupante a deshabitar. Así, dicha orden jurídica sólo puede ser emitida por un juez, pues son la única entidad con las facultadas para efectuar un decreto de éste tipo.

De no cumplir el inquilino con la orden de desalojo dentro del plazo legal que le fue señalado en el aviso judicial previo, tanto éste como sus pertenencias, pueden ser sacados a la fuerza fuera de la propiedad; esto solo por la policía más no por los propietarios, ya que ellos no cuentan con tal autoridad.

Una vez que el juez emite una orden de desalojo, nada ni nadie puede detenerla; por ello los grupos de ayuda al consumidor recomiendan a los inquilinos evitar llegar hasta este proceso.